Hablar del proceso creativo es complicado. Cada uno de nosotros atraviesa por facetas que nos llevan a darle vida a una historia, y cada quién tiene sus métodos predilectos para dicho fin. 

Las historias nacen de ideas. Algunas más simples que otras, pero ideas al fin y al cabo. Basta con tener la voluntad necesaria para materializarlas, como lo expone la genial Gabriella Campbell (lean El cielo roto y El dios en las alturas, por favor) en este artículo. 

El método que traigo el día de hoy es uno de mis favoritos a la hora de escribir cuentos, sobre todo cuento fantástico, pero también aplica para cualquier otro formato y género, a mí entender. 

Hoy hablaremos un poco del Binomio Fantástico. 

 

¿Qué es el binomio fantástico?

 

Este término se lo atribuimos al escritor y maestro Gianni Rodari, quien a lo largo de su carrera usó este y varios trucos para construir sus cuentos infantiles, que en su mayoría trataban temas fantásticos. 

La facilidad con la que este método le permitía crear historias quedó recopilada en un libro de ensayos llamado Gramática de la Fantasía, texto que uso de referencia para este artículo, y que revela la vocación de Rodari para la enseñanza por medio de cuentos, juegos y actividades didácticas en el aula de clase. 

Aunque este libro está enfocado en cierta medida a profesores, como lo fui en algún momento cuando enseñaba teoría y solfeo en el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, cada capítulo es aplicable al arte de escribir. Rodari no miente a la hora de analizar las estructuras narrativas y cómo estas funcionan en la psiquis del niño, y en este caso, en el lector. 

Ahora bien, el binomio fantástico es la sencilla acción de tomar dos elementos y juntarlos con el fin de observar un resultado. ¿Ya está? En realidad hay más, y es lo que me propongo a develar a lo largo de este pequeño artículo.

Un elemento por sí solo no representa mucho, pero su encuentro con un segundo puede que lo obligue a salir de la habitualidad, lo que lo llevaría a descubrir nuevos significados y entramados. 

 

 

 

 

                          No hay vida donde no hay lucha                            -Rodari-

 

 

 

LA DISTANCIA DE LOS ELEMENTOS

Hay un criterio que prevalece en el binomio fantástico. Hablábamos de dos elementos que por sí solos no dan pie a nada. Para crear una historia con ellos analizaremos la naturaleza y la cercanía que tienen entre sí. 

Si nuestros elementos son muy cercanos, tanto en comportamiento como en fisionomía, el binomio puede que no resulte. (Papa y mamá) no se escuchan tan interesantes como tener sobre el plato a (bruja y corteza). 

Los elementos deben ser lo suficientemente extraños entre ellos para que la imaginación establezca una relación insólita a lo largo del cuento. En el ejemplo anterior usé bruja y corteza, las cuales escogí por medio del azar, como se recomienda en este caso. De inmediato entablé una situación que va más o menos así: La bruja, condenada, dejaría de ser árbol el día en que sus hojas se marchiten y su corteza sea devorada por los insectos. Quizá no sea una historia digna de un Nébula, pero tengo un punto de partida que, para mí, es suficiente. 

LAS CADENAS VERBALES

La mejor herramienta que tiene un escritor es el lenguaje. Sin este, estaríamos perdidos en un limbo, y es aquí donde quisiera continuar. Cuando se usa el binomio fantástico, las palabras abandonan parte de su significado y acogen uno nuevo al encontrarse con otra. Cito a la Gramática de la Fantasía: se liberan de las cadenas verbales. 

Se desarraigan y surge una irrupción de lo cotidiano, lo cual es el pilar de la literatura fantástica. Los elementos chocan, como si fueran lanzadas en  un universo que no conocen. 

Esto puede generar un problema, y es que los elementos están tan alejados que no pueden conectarse. Puede ocurrir, no lo niego, y más vale usar la cabeza y recurrir al lenguaje, el arma secreta de todo escritor. 

Rodari recomienda unirlas por medio de las preposiciones. Si tomamos mi ejemplo de bruja y corteza, salen resultados parecidos a: 

  • La bruja con la corteza.
  • La corteza de la bruja.
  • La bruja sobre la corteza.
  • La bruja en la corteza.

¿Cuál escogí?

 

HIPÓTESIS FANTÁSTICAS 

Un escritor debe suponer, y mucho. Podría decirse que la mente de un artista está llena de planteamientos y preguntas. ¿Nunca callaste en medio de una fiesta porque pensaste en lo extraño que sería que se abriera un agujero en el fregadero? ¿No? Está bien. Cosas mías. 

¿Qué pasaría si…? Esta pregunta da vida al binomio fantástico de la hipótesis. Como primer elemento tenemos el planteamiento de la suposición, y en segundo lugar una anécdota o predicado. 

¿Qué pasaría si una bruja fuese condenada a ser un árbol? ¿Qué pasaría si un huérfano descubre un día que en realidad es un mago? ¿Qué pasaría si alguien viaja al pasado para convertirse en su propio padre? ¿Qué pasaría si un niño encuentra un mapa que conduce hacia una isla secreta que oculta un tesoro? 

Como verás, la hipótesis fantástica abarca un sinnúmero de historias conocidas y aumenta las posibilidades narrativas hasta el infinito si se quiere, y es tarea de todo escritor crear a partir de ellas. Este recurso me fascina porque plantea romper el esquema cotidiano y convertirlo en una planicie de situaciones fantásticas. 

PREFIJOS FANTÁSTICOS

Cuando hablamos de fantasía, no olvidemos que se trata de la deformación de la realidad y del entorno. El uso de la ambigüedad juega un papel fundamental para el recurso de la sorpresa y lo extraño. 

Deformar las palabras tiende a lo mismo. Aunque esto aplicaría para una buena dinámica en un salón de clase, hay que llevarlo al papel. 

El prefijo fantástico no es más que otra forma del binomio en el lenguaje, en donde el prefijo elegido crea nuevas imágenes por medio de la deformación de una palabra. No es necesario pensar en cosas tan rebuscadas, por ejemplo, un descaparate no es un sitio para colocar objetos, sino que odia tener cosas encima. En vez de unicornio, tendríamos heptacornios. Y, ¿qué tal si probamos con un macrofósforo, que al ser encendido es capaz de quemar un bosque entero? 

Rodari recomienda sacarle provecho a esta técnica en dos columnas. Por un lado los prefijos y por otro los sustantivos, y luego, que lo aleatorio haga el resto. Sé que conseguirás buenos resultados, pero todo dependerá de tu imaginación.  

LA MAGIA DEL ERROR

En cada error hay la posibilidad de una historia. La equivocación, adrede o accidental, da paso a elementos del binomio fantástico. La palabra correcta sólo existe en la oposición de una equivocada. 

Los filólogos lo explicarían mejor que yo. Me remito a su forma más sencilla; la que le da características fuera de lo habitual al elemento en sí. Al igual que usamos el prefijo para deformar las cualidades de un elemento, el error lo secunda de una manera creativa si se le saca provecho. 

Un Veso sólo puede ser dado por Valientes, por ejemplo. Quizá un Tragón sea un Dragón que necesita comer tanto como un Snorlax. 

No lo niego. Al revisar mi novela, o las ajenas, encuentro errores accidentales que me regalan buenos nombres para ciudades, personajes o alimentos. Atribuírselo a la genialidad de mi inventiva sería tonto, pero al menos gracias a Rodari nos reímos de las pifiadas en el teclado y les damos la vuelta con otro ojo, y creo que de eso trata el oficio.  

***

El binomio fantástico me ha salvado la vida en más de una ocasión cuando quiero escribir y no tengo nada bajo la manga. Me inspiro muy poco, lo confieso, y sé que afuera hay muchos como yo que necesitan un empujón más allá de lo que la ciudad ofrece. 

Aún queda mucha tela que cortar, pero todo a su tiempo. La Gramática de la Fantasía de Gianni Rodari es una obra que revisarla al menos dos veces al año. Siempre descubro recursos que se me pasaron por alto y voy directo a la pc a ponerlos en práctica. Lo ideal es no detenerse en el trabajo creativo; sin eso, el escritor se ve relegado a desaparecer. 

No quisiera despedirme sin mencionarles que la semana pasada colaboré con un decálogo de cuentos en el blog de María José Moreno, excelente colega, el cual puedes leer aquí. Además de eso, colaboré en RetroVanguardia con una breve lista de títulos de literatura fantástica y maravillosa para quienes empiecen a adentrarse en el género. 

Muchísimas gracias por tomarte el tiempo para leer. Si te gustó el contenido, estaría muy agradecido con los comentarios y la difusión por tus redes sociales. De igual manera te invito a seguirme en Twitter, Instagram y Facebook; y si gustas puedes leer mis cuentos o pasearte por mi Wattpad y Sweek. 

¡Hasta luego, colegas!