Todos somos devoradores de libros. Admitámoslo. Se nos va el sueldo en librerías y en ebooks. ¿Qué importa más que salir de una feria con cinco bolsas llenas de títulos que nos llamaron la atención? El olor a libro nuevo, a libro usado, a libro remangado… Todos. Todos y cada uno por igual son, en algún momento, parte de nuestro canon personal.

Entonces ocurre el siguiente fenómeno. Nos cruzamos con una novela, y gustosamente aceptamos esa denominación. Al fin y al cabo somos lectores de novelas; hemos devorado centenares.

La leemos. No podemos quitarle los ojos encima y al cabo de unas horas ya la hemos terminado. ¡Leímos una novela en una sentada! Nos damos un espaldarazo, felicitándonos por nuestra nueva labor, pero una piquiña nos muele la cabeza desde que la acabamos.

¿Era una novela?

 

Analicemos. Era un título de mediana envergadura y capítulos cortos. No era un libro de relatos, ni de cuentos, ni nada que se le parezca. Tampoco se asemejaba a alguna obra macro; parecía estar en el término medio de dos mundos. ¿Y el final? Bueno, no fue decepcionante, pero algo ha faltado…

 

Estamos en presencia de una NOVELA CORTA.

 

La novela corta, también llamada novela breve, novelletta, nouvelle, son aquellas narraciones cuyo estilo escatima mucho en los detalles, concluyendo la mayoría de las veces en el elemento más importante de la lectura: tú, amigo lector. Toda la carga argumental caerá sobre ti.

¿Esto te emociona? ¿Se te vienen algunos títulos a la cabeza? Si es así, te traigo cinco trucos para escribir una novela corta.

 

PUNTO DE VISTA ÚNICO

La primera característica que salta a nuestros ojos al cruzarnos con una novela corta es el narrador. Dicho narrador nos acompañará desde el inicio hasta la última línea de la obra.

La única ventana que tendremos del imaginario de la historia serán sus palabras y lo que él se digne a contarnos, pero cuidado, esto no significa que esté en primera persona. Podemos encontrar narradores en primera, segunda y tercera persona, y lo mejor, los puntos de vista puede que no provengan del protagonista, sino de alguien ajeno con sus propias conclusiones y pensamientos.

En lo personal, pienso que este el punto fuerte de cualquier novela corta.

 

EVITA LAS DIGRESIONES

A veces las novelas pecan por querer explicarnos demasiado, e intentan darnos un discurso moral o narrarnos algo que no tenga que ver con la trama principal; en algunos casos, comentarios del autor.

Esto es lo que llamamos digresión, y es básicamente irse por la tangente.

Para nuestra fortuna, la novela corta esta exenta de ellas. En ningún momento el narrador hablará sobre aquella hormiga amarilla subiendo el tronco, a menos que sea importante para el desarrollo de la acción. Cada detalle es relevante; incluso las frases están dispuestas a manera de preservar el imaginario a su alrededor.

 

CAPÍTULOS Y ESCENAS

La brevedad es una constante, y aunque puede ser difícil si eres un escritor que le agrada desparramar cientos y cientos de letras, este es otro de los fuertes de la novela corta.

Cada capítulo está pensado para el desarrollo de una escena y para nada más. Cada página nos enmarca una situación y bajo esa situación se va a mantener. No hay tiempo para otras, ya que se quiere que el lector enfoque toda su atención a ese hecho en particular.

La novela corta es un reto estructural para el escritor, por lo que se recomienda moldear tu trama antes de escribir.

No puede haber sobrantes en los capítulos, y como escritor debes mantener la tensión entre escena y escena.

 

POCAS DESCRIPCIONES

La novela corta no se da el lujo de describir con detalle, sino con precisión. Aunque podamos pincelar un vasto mar o una extensa llanura, nuestro lenguaje no debe ralentizar la acción.

Las descripciones tienden a ser vagas porque apuestan a los conceptos predeterminados en la mente del lector. Los detalles de un hotel, de una habitación o incluso, la apariencia física de los personajes pierden importancia porque la historia no gira en torno a esos detalles.

Debemos ser concretos en nuestra narrativa. Hay que valernos de pinceladas que sólo mejoren la descripción en sí misma sin tanto adorno.

 

LA TENSIÓN DESCANSA EN EL LECTOR

Como verás, la novela corta usa austeros recursos para construir una historia, pero todo esto viene dado por una razón: es el lector quien vuelca su mente hacia las páginas.

Te explico. Nuestra mente está llena de prejuicios, de conceptos ya programados, por así decirlo, y en esta clase de obras, el autor pretende usar esto como catalizador de conclusiones y atar los cabos.

Si una novelleta parece inconclusa, es responsabilidad del lector llenar ese vacío con sus propias disertaciones y reflexiones. Nuestros conceptos nos van empujando hasta donde el escritor quiere. Nos tira de la correa y la suelta poco a poco hasta que podamos defendernos por nosotros mismos.

Al pretender escribir una novela corta, este aspecto es clave. Sin la participación del lector, de sus nociones de la vida, el contexto no podrá construirse y quedará guindando en una cuerda.

 

ALGUNAS NOVELAS CORTAS QUE PODRÍAN INTERESARTE

Pienso que la lectura nos abre la mente. Este género es maleable, por lo que encontrar historias de toda clase no es difícil. Si nunca has leído algo parecido, te recomiendo estos títulos clásicos y no tan clásicos.

          

Comienzo con Aura de Carlos Fuentes. Se lee de tirón. Una novela corta del género fantástico que resalta por su narrativa en segunda persona. ¿Segunda? Así es. Dale una oportunidad.

Seguimos con Los Adioses de Juan Carlos Onetti. La narrativa de este autor te espabilará los sentidos. Una obra que sin duda te enganchará en el género del realismo.

Para continuar con la literatura fantástica, los insto a leer Luna Caliente del argentino Mempo Giardinelli. Esta novela corta tiene una prosa fácil de seguir, pero de una calidad digna que le valió al autor varios premios en su momento. Y sí, dije literatura fantástica, pero ustedes sólo lean.

Concluyo con esta joya. Seda de Alessandro Baricco es una de las obras más hermosas que he leído en mi vida. Cada escena nos deja un buen sabor de boca por lo hermoso de su lenguaje y la manera en que las palabras calzan una detrás de la otra.

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Hasta aquí llegamos por esta semana. Considero la novela corta como una buena manera de pulir nuestra narrativa que resalta los detalles significativos sin distraernos con divagaciones, que no le darían el peso necesario a nuestra historia. ¿Te apuntas a escribir una? ¡Déjame tus impresiones en los comentarios!  No olvides compartir si te ha sido de ayuda.

Muchísimas gracias por leer y pasearte por acá. Si deseas más trucos, revisa mis tips de Escritura Creativa, y si quieres entretenerte un rato, chécate algunos de mis cuentos. Te invito a seguirme en Twitter, Instagram, Wattpad y Sweek para nuevas actualizaciones del blog y noticias del mundo literario.

¡Hasta la semana que viene, colegas!